Vinos del Tucumán: Empezá por conocer los sabores de tu tierra

1963
Noticias en Tucuman

Susana Balbo y Roberto de la Mota, dos destacados enólogos, recomiendan los tannat, los syrah, los malbec y los torrontés de Cafayate y Tucumán.
Nada mejor que los consejos de los que más saben para que tus primeros pasos no terminen en desilusión. Susana Balbo y Roberto de la Mota saben y mucho. Ella fue elegida como una de las 50 mujeres más influyentes del mundo del vino por la revista “Drink Business”; lleva 30 años de trayectoria como enóloga; trabajó en Cafayate y en Mendoza; hoy posee su propia bodega en Luján de Cuyo, y forma parte del Consejo de directores permanentes de Wines of Argentina (institución que se encarga de difundir los vinos del país en el mundo). Él es agrónomo y enólogo; posee su propia bodega en Mendoza; pasó por algunas de las más importantes del país, como Chandon; fue pionero en la importación de plantas injertadas y es el actual vicepresidente de Wines of Argentina.

Si el objetivo es arrancar con un conjunto de infaltables de la región, Susana es clara: en el norte argentino hay cepas que se dan muy bien y hay que apostar por ellas. “Sin dudas, empezaría por un tannat. Su calidad es excepcional, sus taninos son dulces, posee una estructura preciosa, una fruta muy bien lograda. Y es una variedad que se está poniendo de moda en todo el mundo”, detalla. Pero inmediatamente hace una aclaración: a pesar de que esta cepa suele ser relacionada con Uruguay, Susana propone desechar esa asociación. “No hay que pensar en Uruguay; hay que pensar en Cafayate y en Tucumán”, sostiene.

En su lista de favoritos del norte también incluye al syrah y al malbec. Pero con respecto al cabernet de la región es categórica: “Le cuesta un poco madurar, conseguir una personalidad bien definida. Y el mundo y Argentina están llenos de cabernet; competir se le va a hacer difícil”.

Ambos enólogos llegaron a Tucumán para probar los vinos que se producen en la provincia. “Probamos vinos de mucho potencial, algunos de los cuales alcanzaron muy buenas características”, destaca De la Mota, quien en su lista de los infaltables del norte pone al torrontés y el malbec.

Los clubes del vino se popularizan cada vez más como puerta de entrada al mundo de las uvas, las botellas y las cepas. Pero quizás te haya surgido una duda: ¿realmente son útiles? De la Mota cree que sí. “Ayudan a mejorar la oferta, el conocimiento y las posibilidades de conseguir no solamente diferentes tipos de vinos, sino también de aprender un poco más con ayuda y con ejemplos -explica-. El hecho de incluirse en grupos da la posibilidad de compartir y eso me parece fantástico”. Habrá que tenerlo en cuenta.

En las alturas

Ruta del sol y sabores.- La ruta de los vinos del norte del país arranca en Maimará (Jujuy) y termina en Vichigasta (La Rioja). Tucumán está dentro de este camino. Actualmente, en la provincia existen seis bodegas y hay una más en proyecto, según el sitio web de Vinos del Tucumán.

Altos.- Los vinos de altura son los que se producen con uvas de viñedos que se encuentra a más de 1.200 metros sobre el nivel del mar, como los tucumanos. Los que están a más de 1.800 metros son vinos de gran altura. En Tucumán, hay viñedos que crecen a 2.350 metros.

Intensos.- Los vinos que se producen en zonas altas se destacan por la intensidad cromática, aromática y gustativa. Estas características se encuentran en el hollejo de la uva que, al estar expuesto a la radiación solar fuerte y a la gran amplitud térmica entre el día y la noche, se vuelve más grueso.

Los que no te pueden faltar

– Tannat: los expertos lo califican como excepcional.

– Syrah: con identidad propia que lo diferencia del de otras regiones del país y del mundo.

– Malbec: especiado, de mucho color, redondo y de muy buen cuerpo.

– Cabernet: especiado, con un toque muy marcado de pimiento.

El torrontés es la estrella

– Torrontés clásico: es maduro, de mucho cuerpo, estructura y un toquecito amargo en el final de boca. Es un vino tradicional de la región y reconocido.

– Los que poseen proyección internacional: son vinos más frescos, más florales y más delicados en la boca. Entre otras características cuentan con un nivel de acidez mayor que los del otro grupo.
(La Gaceta)

Comentarios

Comentarios