Tafí del Valle fue otra vez el protagonista de una temporada con turismo “tres estrellas”

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Los visitantes se llevaron impresiones dispares. Aspectos para mejorarLa evaluación oficial de las vacaciones de julio en Tucumán muestra un crecimiento del 3% en la capital y del 4% en la villa tafinista, con respecto al año anterior. Una particularidad de este período fue el incremento del 17% en las plazas hoteleras. Las autoridades del Ente de Turismo evaluaron que la temporada puede ser calificada como “buena”.
Las vacaciones de invierno se derritieron y llegó el momento de analizar los fríos números que dejó la temporada. Si bien algunas estadísticas parecen no haber variado demasiado con respecto a períodos anteriores, el crecimiento de la infraestructura hotelera influyó en el buen resultado de la temporada, según las autoridades de Turismo. De todos modos, admitieron que no fue sobresaliente.

Este año, la provincia fue visitada por más turistas que en 2012, de acuerdo con el Ente Tucumán Turismo (ETT). El dato se desprende de consultas telefónicas diarias realizadas por el organismo en el período comprendido entre el 8 y el 25 de julio. Bernardo Racedo Aragón, titular del ETT, informó que la ocupación hotelera se incrementó casi un 3% en la ciudad y un 4% en Tafí del Valle con respecto al mismo período del año anterior. “Es importante destacar que en este tiempo las plazas hoteleras en San Miguel de Tucumán crecieron un 17%”.

Un total de 1.200 encuestas permitió conocer el perfil del turista esta temporada. De la marea de visitantes que se tomó fotos frente a la Casa Histórica, disfrutó de El Cadillal o que se enamoró de los Valles Calchaquíes, el 23,2% llegó desde Buenos Aires; casi un 16%, de Córdoba, y el 12,5% tuvo como punto de partida la provincia de Santa Fe.

El promedio, los visitantes pernoctaron 2,9 noches y la mayoría (41%) optó por hospedarse en hoteles de tres estrellas. Según las estadísticas del ETT, cada turista realizó un promedio de gastos diarios de $ 486. “Un 23% de ese monto se gastó en hoteles; el 15%, en gastronomía, y el resto, en esparcimiento, transporte y compras, entre otros”, agregó. Racedo Aragón. Destacó que el 97,5% de los encuestados afirmó que volvería a vacacionar en Tucumán y remarcó que, como cada año, Tafí del Valle fue el destino más visitado en la provincia.

“Las cifras obtenidas esta temporada son normales para la época”, señaló el titular del ETT.

Consultado sobre si el turista sólo está “de paso” por Tucumán, consideró que hay que ser consciente de que mucha gente aprovecha sus días de descanso para hacer el circuito norte del país. “Tenemos muchos turistas compartidos con otras provincias. Hay gente que sale en auto, está dos o tres días en Tucumán, continúa rumbo a Salta (48%) y después sigue hasta Jujuy (30%)”, explicó.

Disfraces de próceres, precios accesibles, suciedad y pobreza

Mariano Moreno fue uno de los primeros en calzarse el vestuario. Pese a que es dueño de un nombre de prócer, el niño catamarqueño de 8 años optó por el traje de otro ilustre: Manuel Belgrano. Mientras su hermana Anahí, de 17, se ajustaba el miriñaque y la peineta, el “general” marchaba con un fusil de madera en el hombro, junto a su hermano Elio, de 5. Estaba entusiasmado. Y no era para menos, fue él quien le pidió a sus padres Roberto y Elizabeth que todos se vistieran de época para tomarse una foto en la Casa Histórica y volver a Santa María con un recuerdo distinto de Tucumán.

“Venimos otras veces por temas de salud, pero ahora por suerte nos tocó venir a pasear. Nos llevamos una buena impresión de la provincia. También algunos recuerditos”, contó la madre de Mariano, mientras se vestía de dama antigua.

Como la familia Moreno, miles de personas disfrutaron del receso invernal en la provincia para salir de la rutina, cambiar de sabores y de paisajes, y recargar las baterías de cara al “segundo tiempo” del año.

Entre dulces regionales y artesanías, los visitantes se llevaron impactos dispares de estas tierras. Mientras algunos destacaron la belleza de la ciudad, la seguridad y los precios, a otros no les pareció tan económico, cuestionaron la limpieza y marcaron que la provincia parece quedada en el tiempo fuera de la capital.

Alfredo Danelon y Mirtha Hernández llegaron de Rosario para el cumpleaños de 15 de su nieta Rocío, en Lules. Antes del compromiso familiar, se hicieron tiempo para pasear por el centro y conocer el casco histórico. “Es la primera vez que venimos en invierno. Fuimos a la Casa de Gobierno, a la Catedral y a la Casa Histórica. Está todo hermoso. Los precios están bien. Pero lamentamos que algunos locales de comidas regionales no estén bien preparados para recibir a los turistas. También, que no haya hoteles en el interior, como en Lules”, dijeron. Contaron que llevarán dulces regionales para los suyos.

Cristian Abaca puso primera en su auto y desde Santiago del Estero se vino un par de días con su esposa, Patricia Galeano, y sus cuatro hijos (Thiago, Tais, Taiana y Teo). “Hicimos el circuito chico. También anduvimos mucho por las peatonales. El centro tiene mucho para ver”, dijo el hombre mientras empujaba el coche de su hijo más pequeño. La mujer agregó que la última vez que visitó la ciudad fue hace muchos años: ella iba a cuarto grado. “Nos sorprendió. Los precios están accesibles y el centro, muy bonito”, resaltó.

Una cara a lavar

Los docentes universitarios Daniel Delpersio y Adriana Cid están casados, son oriundos de Buenos Aires y vinieron a estos pagos para participar de un congreso que se realizó en la Facultad de Filosofía y Letras la semana pasada. De lo que conocieron, resaltaron el parque 9 de Julio. “Está muy bien arreglado. Quizá le falta un poco de limpieza, en especial en las acequias. Con la seguridad no tuvimos problemas. Vimos muchos policías en la calle”, contaron.

Con varias bolsas de alfajores y artesanías a cuestas, los mexicanos Hilda Naessens y Roberto Sverdrup recorrieron el microcentro y se detuvieron en la plaza Independencia para apreciar la muestra “Esa moza es tucumana”, en homenaje a Mercedes Sosa. Ambos son de Toluca y estuvieron unos 10 días en Tucumán visitando familiares. Si bien no es la primera vez que visitan la provincia, coincidieron con que la ciudad debe lavar su cara. “Está bastante sucia y los edificios necesitan una pintadita. Pero lo hemos pasado muy bien. Por suerte, nos tocó buen tiempo”.

Al lado de la Casa Histórica, entre los puestos de artesanías y recuerdos, la porteña Patricia Castro comparó el centro tucumano con la provincia de Buenos Aires, aunque remarcó que, fuera de la capital, la población parece “quedada en el tiempo”. “Hay una diferencia muy marcada. Se ve mucha pobreza”, consideró. Junto a su marido Sergio Gómez y su pequeño hijo Octavio, de un año, visitaron familiares en Delfín Gallo y en Villa Carmela, y pasearon por El Cadillal. “Compramos dulce regionales y pulóveres”, contó.

Los dulces regionales, un clásico para llevar

Los comerciantes apostados en los alrededores a la Casa Histórica coincidieron con que fue una temporada con muchos visitantes aunque la venta, en general, fue regular. “A diferencia de otros años, los artesanos vendimos menos”, afirmó Lidia Santillán, quien tiene un puesto de prendas hechas con lana de oveja y llama.

Con las dos agujas en acción, la emprendedora contó que los turistas de la primera quincena de julio son los que más gastaron. Mary Abregú, a cargo un local de artesanías en cerámica, contó que la gente eligió sólo cosas económicas. “Se llevaron cositas de entre $15 y $25, como porta sahumerios o recuerdos. Antes quizá eran menos visitantes, pero eran más compradores. Ahora se miden mucho”, comparó.

Otro tipo de comerciantes que trabajan fuera del rubro artesanías, en tanto, tuvieron una temporada más alentadora. María Sánchez de Moreno, que alquila disfraces de época para tomarse “fotos históricas” aseguró: “Fue una linda temporada. Esperamos que continúe en agosto, con congresos y convenciones”.

Desde “Alfajores del Tucumán” contaron que la venta colmó las expectativas de la temporada. Además de alfajores, salieron mucho los dulces regionales.

Los edificios que más impresionan al visitante

Están ahí, a la vista de todos. Pero más allá de su destacada arquitectura, los edificios del casco histórico de la ciudad tienen un relato escondido que pocos conocen. Por eso, para que los visitantes supieran un poco más del pasado que aún sigue en pie en el centro tucumano, durante las vacaciones de invierno se realizaron recorridos guiados gratuitos por más de una docena de inmuebles de la ciudad.

El guía Jorge Cáceres fue quien orientó entre el 10 al 27 de julio a los turistas. El recorrido, a pie, cuenta con 13 paradas. El punto de partida es la línea de tiempo, situada en la plaza temática de Congreso y San Lorenzo, y finaliza en el Ente Tucumán Turismo, edificio que perteneció a la familia de Luis Nougués. En el medio se visita la Casa Histórica; los museos Nicolás Avellaneda, de Arte Sacro y Casa Padilla; las iglesias Catedral, de La Merced y San Francisco; el Centro Cultural Rouges; el ex Banco Provincia; la Casa de Gobierno; y los edificios de calle San Martín al 400.

“Lo que más asombra a los turistas son las iglesias Catedral y de La Merced, por sus pinturas. En cuanto a la arquitectura, se impresionan con Casa de Gobierno, por ser tan grande y de cúpulas bulbosas”, aseguró Cáceres.

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