Mundial Sub 20: Argentina fue contundente y se clasificó a los octavos de final

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Los pibes argentinos llegaron a Polonia con el peso de los antecedentes. La Selección Sub 20 es hexacampeón de la categoría. Y con la camiseta celeste y blanca se les abrieron las puertas de la gloria juvenil a Juan Román Riquelme y Pablo Aimar en los noventa; a Lionel Messi, en los albores del nuevo milenio. No hay cracks en este equipo que conduce Fernando Batista, pero sí un conjunto convencido de la idea que no negocia la actitud.

El triunfo ante Portugal, entonces, toma relieve no sólo porque se trata del campeón europeo. También, porque el camino a los octavos de final está allanado. Argentina se clasificó con dos triunfos y el sello de la contundencia. Había vencido 5 a 2 a Sudáfrica en el debut y derrotó a los lusitanos en un partido muy bravo.

Argentina tuvo un arranque a todo vapor, se desinfló a partir del primer cuarto de hora y renació después de los treinta minutos, cuando consiguió el primer gol. Lo hizo Adolfo Gaich, ese delantero de enorme cuerpo y futuro. En el complemento, después de sufrir el asedio de los portugueses y sostenerse en las manos de su arquero Manuel Roffo y la firmeza de sus marcadores centrales, lo liquidó a Nehuén Pérez, VAR mediante.

Tanque. Gaich grita su gol. El pibe de San Lorenzo definió con categoría. (AP)

Tanque. Gaich grita su gol. El pibe de San Lorenzo definió con categoría. (AP)

Cambió el esquema Fernando Batista. Archivó el 4-2-3-1 del bautismo ante Sudáfrica, muy a pesar de la holgada victoria (5 a 2), y apeló a un 4-4-2. Ingresaron Aníbal Moreno (Newell’s) y Agustín Urzi (Banfield), dos futbolistas que le dieron mayor movilidad en el mediocampo y agresividad por afuera.

Tuvo la iniciativa Argentina. Manejó la pelota a partir de Ezequiel Barco. Sin embargo, le faltó profundidad. Y lo más inquietante que produjo sobre el área de Virginia fue a través de la pelota parada. No obstante, los córners fueron rechazados por los firmes marcadores centrales del campeón europeo y el único tiro libre frontal que tuvo, ejecutado por Barco, terminó perdido por encima del travesaño.

Creció Portugal a partir de los quince minutos. Directo, de transiciones rápidas, vertical, generó las situaciones más claras en el terreno de Manuel Roffo. Y el arquero tuvo que esforzarse para evitar la caída de su valla. Dos veces puso los guantes de acero el número uno de Boca. Primero, para tapar un remate de Leao. Después, para bloquear un disparo de Jota. Gedson Fernandes tuvo otra muy nítida. El remate del volante pasó muy cerca.

Portugal preocupaba, especialmente por el sector que defendía Facundo Mura. Por ahí mismo se filtraban Jota y Leao. Hasta que Argentina lo destrabó.

Sacó largo Roffo, peinó Gaich y fue al corazón del área. Recibió Moreno y metió un pase filtrado para Julián Alvarez. El chico de River se sacó de encima a Rubén Vinagre y asistió al Tanque de San Lorenzo, que definió cruzado, al palo más lejano de Virginia.

Lo gritó con alma y vida Gaich. Y pareció pincharse Portugal. Ya no volvió a inquietar a Roffo. Hasta el segundo tiempo, claro.

Entonces, Vinagre metió un buscapié cruzado que no pudo empujar Leao. Y al ratito, Moreno probó de media distancia. La pelota reventó el poste derecho.

Hubo una jugada polémica. Barco cayó en el área cuando Diogo Queirós lo tomó de la mano. Pareció exagerar el volante del Atlanta United cuando sintió el contacto del capitán portugués. Pareció penal. El árbitro no cobró, a instancias del VAR.

Portugal fue intenso en la recuperación y empezó a ganar terreno en el mediocampo. Roffo volvió a tapar ante Jota, el pibe que tiene como ídolo a Cristiano Ronaldo y luce el dorsal número “7” como el astro de la Juventus.

Batista movió el banco. Apostó a Gonzalo Maroni para tener la pelota y terminó ubicando a Santiago Sosa, un volante con mayor contracción a la marca, para equilibrar en el círculo central.

Hasta que hubo una pelota parada y sentenció el partido. Barco ejecutó el tiro libre, Sosa peinó la pelota y Nehuén Pérez acompañó. No la tocó el capitán argentino, pero el juez norteamericano Ismail Elfath, después de varios minutos de deliberación con los asistentes del VAR, resolvió cobrar el gol. No había offside.

Argentina pudo engrosar el marcador gracias a los espacios que dejó Portugal. Gaich lo tuvo dos veces. Primero, se lo tapó Virginia. Después, definió en offside y el línea levantó la bandera.

Ganó bien el equipo nacional. El viernes, a las 15.30, jugará contra Corea del Sur en Tychy. Más relajado, claro. Aunque pensando en terminar primero para tener mejor suerte en la próxima ronda.

 

 

 

 

Fuente: Clarín

Fuente: http://www.losprimeros.tv/nota/101380/mundial-sub-20-argentina-fue-contundente-se-clasifico-los-octavos-final.html

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