Lo que hay que saber para viajar a la Argentina

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La preparación de unas merecidas vacaciones requiere una serie de pasos previos, el objetivo es minimizar la aparición de cualquier contratiempo. Documentos en regla y conocimiento en materia de divisas es lo esencial. Conocer las regiones ayuda a planificar los días de visita.

Una de las grandes ventajas de la Argentina es la extensión del territorio, que brinda posibilidades para todos los gustos y edades. Los diferentes climas permiten al país ser un polo de atracción los 365 días del año. Sin embargo, la complejidad en la organización de un viaje aplica para todos los destinos y depende de varios factores como el recorrido, la duración, si es un viaje independiente o mediante agencia, la experiencia, y si se trata de un grupo familiar, de personas mayores o de jóvenes que buscan alternativas aventureras y más económicas.

Los requisitos de ingreso no presentan mayores dificultades. Los viajeros americanos y europeos entran con pasaporte y no necesitan visado para estadías menores a 90 días. Una vez cumplidos los plazos, deberá acercarse hasta la Dirección Nacional de Migraciones para regularizar su situación. Y sólo en caso de llegar desde algún país donde la fiebre amarilla o el cólera son enfermedades endémicas, deberá presentar un certificado de vacunación.

Para que nada falte en el viaje, uno de los consejos habituales es el armado de una lista de trámites previos y otra para el equipaje. Algunos tips son:
• Cuando el traslado es en avión lo mejor es tener una valija compacta y con candados o combinación; en tanto, si se prevé el uso de diferentes transportes públicos -para economizar los costos- es ideal llevar una mochila, cuyo peso y volumen estén optimizados.
• Es de gran utilidad contar con un seguro de atención médica y otro de pérdida de efectos personales.
• Son elementos básicos para todos los viajeros la cámara fotográfica, cargadores de batería o pilas, repelente para insectos, navaja multiuso, protector solar, anteojos oscuros y un botiquín.
• En la Argentina, la corriente eléctrica es de 220 voltios y 50 Hertz. Si el viajero usa artefactos eléctricos de 110, deberá conseguir adaptadores de tensión en comercios especializados. También un adaptador universal para enchufes.

Múltiples destinos
El primer paso antes de emprender el viaje es definir el destino. Una buena opción es pensar en tres o cuatro y evaluar luego cuál de ellos ofrece mejores alternativas de acuerdo a sus preferencias. En el caso de Argentina, por tratarse de un territorio tan extenso, son varios los puntos turísticos que atraen a todo excursionista como Buenos Aires, la Ruta del Vino en Mendoza, las Cataratas del Iguazú o el glaciar Perito Moreno, distantes entre ellos por más de mil kilómetros, por lo que hay que organizar bien los tiempos.

Turísticamente, el país está dividido en varia regiones:
• Norte. Rico en cultura y tradiciones, contempla las provincias Jujuy, Salta, Catamarca, Tucumán, Santiago del Estero y La Rioja.
• Litoral. A orillas del Paraná y entre la selva se encuentra: Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Chaco y Santa Fe.
• Córdoba. Tan amplia en propuestas que toda la región equivale a esta sola provincia.
• Cuyo. Conocido por la Cordillera y sus vinos, incluye: Mendoza, San Juan y San Luis.
• Patagonia. Uno de los destinos más buscados que abarca: La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.
• Buenos Aires. Conviven el tango, la literatura, la gastronomía y la cultura de la ciudad capital con la extensa llanura y tradiciones de la provincia bonaerense.

Es recomendable tener en cuenta los días destinados a las vacaciones, el presupuesto con el que se cuenta, la estacionalidad de los sitios -si es temporada alta deberá hacer reservaciones anticipadas- y el objetivo de la salida, ya sea disfrutar de la naturaleza, conocer un poco la cultura del lugar, hacer excursiones de aventura, realizar compras o que los días sean sólo de relax.

Divisas y compras
Otro de los puntos importantes a tener cuenta previamente es el dinero. Lo ideal es hacer un presupuesto estimado del gasto diario promedio y a eso sumarle un plus para cualquier eventualidad. La moneda oficial en todo el país es el peso argentino, y se cambia en agencias de viaje, casas de cambio, bancos, hoteles y hasta en la calle. Desde el destino de procedencia, lo más aconsejable es traer dólares americanos, ya que es la divisa más común y frecuente.

Comercios, agencias de viajes, hospedajes y restaurantes aceptan en casi todas las regiones del país tarjetas de crédito, pero hay que tener en cuenta que suele cobrarse entre un 10 y un 20 por ciento más que en efectivo. Si el itinerario incluye pequeños poblados alejados de las grandes urbes como puede ser en el Norte, las provincias litoraleñas, o la Patagonia hay que llevar siempre cambio en pesos argentinos.

Como opcionales, están los cheques de viaje, cuya principal ventaja es que se recupera el importe en caso de pérdida o robo. Tal como las tarjetas de crédito o débito en algunos lugares rurales no los aceptan. Esto mismo ocurre con los cajeros automáticos, que abundan sólo en las zonas céntricas de las ciudades.

¿Qué comprar?
Muchos viajeros llegan a la Argentina para hacer compras, tanto por la variedad de artesanías, como por los buenos precios. En la zona del Litoral hay piezas guaraníes en cestería, alfarería y tallas en madera. En las minas de Wanda, cerca de Cataratas del Iguazú, se venden piedras semipreciosas como ágatas, geodas y amatistas. La piedra nacional de Argentina es la Rosa del Inca y se adquiere en Catamarca. La orfebrería es famosa en Cafayate, provincia de Salta.

En provincias como Santiago del Estero abundan las alfombras y tapices tejidos. En Tucumán se elaboran variados instrumentos musicales indígenas.

Los mejores vinos están en San Juan, La Rioja y Mendoza. En la Patagonia, son un clásico los chocolates, dulces caseros y artesanías mapuches. En cualquier rincón del país, aparece el mate para llevar como recuerdo.
Algunos países utilizan el “regateo” para las ventas, pero en las provincias argentinas no es muy usual. Sólo se hacen descuentos en compras grandes o en efectivo. Un hábito muy común son las propinas que se dejan en bares y restaurantes. Las mismas no están deducidas del monto a pagar como sucede en otros destinos y, en general, es una cantidad aproximada al 10 por ciento.

Cambio de moneda
Mucho se habla del cepo cambiario en la Argentina, pero esta política económica no afecta al turista que viaja por placer al país:

• Los visitantes pueden comprar con seguridad en las oficinas oficiales del Banco Nación situadas en los aeropuertos del país; o también en las casas de cambios oficiales del centro financiero de Buenos Aires. Solo se necesita la documentación reglamentaria (pasaporte).
• Es recomendable evitar las propuestas de cambio de voceadores de calle o personajes en apariencia amigables, ya que podrían ser estafas.

Precauciones
En ciertos destinos del país la mejor opción es beber sólo agua mineral para evitar malestares estomacales. También en algunas zonas se recomienda evitar el consumo de vegetales frescos y frutas con cáscara.

En caso de que el viajero tome una medicación, es aconsejable consultar previamente en la embajada argentina sobre la legalidad de ciertas drogas; transportarlas en los contenedores originales; y, tener siempre a mano las recetas prescriptas por el médico.

Los transportes hacia los aeropuertos o terminales deben contratarse con anticipación, y ser abordados con tiempo suficiente. Es preciso tener en cuenta que en grandes ciudades como Buenos Aires el tránsito puede demorar el viaje más de lo pensado.

En verano (de diciembre a marzo) los mejor es tener prendas ligeras, claras y de algodón porque las temperaturas superan los 30 grados. En primavera y otoño, hay que estar preparado para la lluvia. Y entre los meses de junio y septiembre se necesita bastante abrigo.

En la Argentina se conduce por la derecha y las rutas permiten recorrer todo el país. Hay muchos caminos -principalmente, en la Patagonia- que son de ripio, con arena y canto rodado, que requieren de mucha precaución y aminorar la velocidad.

El horario comercial en Buenos Aires es de lunes a viernes de 9 a 20, y los sábados de 9 a 13. Los grandes centros comerciales y supermercados se extienden hasta las 22. En el interior del país, se duerme la siesta y los locales cierran de 13 a 16.

(Agencia Tur Noticas)

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