El ex cine Plaza se llamará auditorio Mercedes Sosa y se convertirá en el gran refugio cultural

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Los 3.800 metros cuadrados de este inmenso edificio ubicado frente a la plaza Independencia están quedando como nuevos. Tendrá capacidad para 1.614 personas, dos veces el teatro San Martín, y estará destinado a la cultura, congresos y convenciones. Escenario más amplio, mejor sonido y luces, nuevas y renovadas butacas y un amplia zona de camarines… un lujo para todos.

Se llamará auditorio Mercedes Sosa, pero a muchos nostálgicos, y a los empujados por la fuerza de la costumbre, les resultará difícil dejar de decirle Cine Plaza.
En el inmenso edificio no se proyectan películas desde 1992. A partir de ese momento comenzó su decadencia. Durante siete años los fieles de una iglesia evangélica lo usaron como sede para sus multitudinarias asambleas, hasta que se mudaron a una sala propia a mediados de 2011. Luego el Gobierno lo expropió y decidió refaccionarlo.
Las obras comenzaron a mediados del año pasado. Están a cargo del arquitecto Ricardo Salim, especialista en arquitectura teatral y coordinador general de la Unidad de Reconversión del Espacio Público, que depende de la Secretaría General de la Gobernación. La inauguración está prevista para septiembre y será el auditorio cerrado más grande del que dispondrá la provincia para albergar actividades culturales, congresos y convenciones.
“Tendrá 1.614 butacas en total; 864 son nuevas y se instalarán en el área de platea. Las otras son las originales, pero restauradas”, comentó Salim. Esta cantidad supera ampliamente la capacidad de los teatros más importantes de la provincia: Alberdi y San Martín. La sala de la UNT posee 648 butacas, y la que depende del Estado, 749 localidades. Por el momento son los principales espacios en los que se desarrolla la cultura.

Cambios
El espíritu de la obra fue la restauración y puesta en valor del edificio, tratando de modificar lo menos posible su aspecto, espacios y materiales. “Se amplió hacia adelante el escenario; ahora alcanza los 11 metros de profundidad y casi 16 de ancho”, explicó el arquitecto, quien es representante en Tucumán de la Comisión Nacional de Museos y Monumentos. Además se agrandó el foso, que ahora podrá albergar una orquesta completa. Para ganar unos metros fue necesario quitar unas hileras de butacas de la platea.
Para mejorar la acústica -detalló Salim- se modificó la curvatura del cielorraso, bajándola unos metros a medida que se acerca al escenario. También se cubrirán las paredes de la sala con revestimientos que mejorarán el sonido.
Los colores que vestirán al inmenso auditorio serán sobrios y clásicos: borravino en butacas y cortinados y madera en los revestimientos. El telón tendrá una caída de nueve metros desde la embocadura del escenario y unos 25 metros de ancho. Se correrá con motor.
“Se renovó la embocadura: irá revestida en madera, con aberturas laterales para las luces. Toda la instalación lumínica y de sonido es nueva”, señaló Salim. También se trasladó la sala de luz, sonido y proyecciones que estaba en el nivel del pullman (segundo piso) al superpullman (primer piso).
Los cuatro pisos de camarines se acondicionaron. En total suman siete salas pequeñas y cuatro más grandes para las figuras importantes. Mientras renovaban esta zona -contó Salim- se dieron con la sorpresa de que los muros del acceso de la planta baja y del primer piso que salen hacia la calle 25 de Mayo eran de adobe. Se desconoce si esto pertenecía al inmueble construido en la década del 40 por el arquitecto tucumano Alberto Prebisch o estaban desde antes.
Refrigerar semejante estructura (3.800 metros cuadrados) no será tarea sencilla. Por eso se adquirieron ocho equipos frío-calor que a través de los conductos enfriarán el hall, las escalinatas y balcones interiores. Dos equipos más están destinados a refrigerar el escenario.
Algunas de las joyas que los tucumanos podrán volver a admirar son los pisos de mármol de las escaleras principales, el parqué original y el gran espejo del primer piso.
El paso del tiempo y la falta de inversión provocaron un importante deterioro de los baños y cielorrasos, a causa de algunas pérdidas de agua. Los toilletes fueron totalmente renovados.
Se cambió toda la cubierta del edificio por un techo de chapa galvanizada. La fachada continuará siendo la misma, incluso no se quitará la palabra “Plaza”, confirmó Salim.
En conclusión: el monumental edificio mantendrá su esencia y será reconocido por quienes alguna vez lo visitaron, pero contendrá tecnología de primera para que brillen los espectáculos de calidad.

Aún no está decidido quién se encargará de la gestión
La inminente inauguración del edificio obliga a plantear un tema sobre el que todavía no hay precisiones oficiales: ¿quién se hará cargo de la gestión administrativa y cultural del auditorio? “Hay que armar un equipo técnico que maneje todo”, sostiene el arquitecto Ricardo Salim. Lo indicado es que tengan injerencia el Ente Cultural y el Ente de Turismo, ya que por esos organismos se canaliza la movida cultural y también los congresos y eventos que mueven nutridos contingentes de visitantes. También cabe la posibilidad de que se haga cargo un grupo directamente dependiente del Poder Ejecutivo. Como sea, hasta septiembre el Gobierno deberá tomar una decisión. Mercedes Aguirre, titular de la Dirección de Patrimonio del Ente de Cultura, no quiso aventurarse, pero opinó que si el edificio incluye un presupuesto asignado, manejarlo no sería complicado para ese organismo.
Por su parte, Bernardo Racedo Aragón, presidente del Ente de Turismo, también se mostró interesado en que el organismo se haga cargo de la gestión del auditorio.
También habrá que definir cuál será el régimen de trabajo. Puede ser mixto, entre el Estado y productores privados, como funcionan los teatros Alberdi y San Martín. Hasta no hace mucho las producciones del San Martín eran todas estatales, pero ahora se cobra un canon (como si fuese un alquiler) para los espectáculos gestionados por empresas.
Un planteo que se escuchó varias veces durante estos meses fue el del tránsito vehicular y el caos que puede generar un auditorio céntrico que convoque tantos espectadores. “Los espectáculos son de noche, que es cuando el centro está sin actividad y las guarderías están vacías”, destacó Salim.
Aguirre añadió que en el caso de los congresos, quienes asisten por lo general paran en hoteles cercanos a las salas de conferencias y que todos se manejan caminando. “Al caos vehicular de Tucumán lo generan los mismos tucumanos -comentó-. Todo será cuestión de costumbre. Cuando se organizan grandes espectáculos en la plaza Independencia la gente sabe que por esa zona es imposible estacionar”.

¿Cómo será la inauguración?
Cuando se estrenó el aire acondicionado en el teatro San Martín (2007) se programó una zarzuela. Miguel Ángel Estrella estrenó el piano del Alberdi en 2004, y en 1989 un concierto de la Sinfónica coronó la reapertura del teatro después de año de refacciones. Habrá que determinar qué espectáculo vestirá la fiesta de inauguración del ex Plaza.

Algunas cifras
$ 13,6 millones
es el presupuesto inicial para la realización de la obra, con posibilidades de ampliarlo a 16 millones. Pero sólo se necesitó un millón y medio más.

864
butacas nuevas se adquirieron y 750 se restauraron. Estarán tapizadas con tela ignífuga.
(La Gaceta)

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