Descubrí cada rincón del camino a San Javier

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En esta época en la que al reloj le sobran horas, el paseo por la ruta provincial 338 “Dr. Miguel Campero” es una buena elección para la agenda familiar o de amigos. Habitualmente los tucumanos transitan el asfalto sin tener conciencia de que la unión entre la ciudad y la montaña es un regalo mágico de la naturaleza, que esconde varias historias que merecen ser conocidas
A veces vale husmear por los archivos y charlar con los que tienen varios años para valorar lo que hay y poco se aprecia. De punta a punta, desde El Corte hasta San Javier, eso sucede con el camino: el asfalto está lleno de tesoros.

¿Las razones? Motorizar la estupenda idea que permitió unir la ciudad con la montaña fue dura. La iniciativa que tuvo, por aquel entonces, el “Centro Hotelero de Tucumán”, brindó a “El Jardín de la República” un recreo instantáneo. Para disfrutar el contacto con la naturaleza y con la historia, basta tomar un ómnibus, tener un poco de voluntad – porque hasta el más “rellenito” puede desafiar la subida- y que al reloj le sobren un par de horas, como en estos tiempos de vacaciones.

El ascenso que se hizo por primera vez el 10 de mayo de 1936, según un acta de la Asociación Vecinos de San Javier, fue a pala y pico. Escoltados por una cuadrilla de peones que con machetes despejaban el camino, 63 automóviles emprendieron viaje porque, según la consigna, “Tucumán debía ganar el cerro”. Y lo ganaron nomás.
Con una ley de por medio, la licitación y un par de años de trabajo (1938-1940), la unión se completó. En la ruta provincial 338 “Dr. Miguel Campero” ahora, por suerte, no necesitamos ni machetes, ni palas para disfrutar de las bondades, visuales y emocionales que aporta el ascenso.

Con décadas de distancia entre una realidad y otra, el cerro San Javier sigue seduciendo. La rapidez de las cuatro ruedas le coloca un manto de velocidad a la historia. Pero, al mismo tiempo, le pone freno a la capacidad de descubrir y observar.

La propuesta es caminar. No sólo para ejercitar el cuerpo, sino, también, para entender por qué había que “ganar el cerro”… ese gigante que vela la ciudad y aguarda que, con respeto, los visitantes le hagan compañía.

La cuesta que es un desafío para los deportistas

Los deportistas, principalmente los bikers y corredores de carreras de aventura, usan los 12 kilómetros de la ruta 338 para conseguir una óptima preparación. Américo Sosa es encargado de Obras Públicas de la Comuna de San Javier y un ciclista de montaña. Por eso recomienda a los turistas y a los propios tucumanos hacer este mágico recorrido. “Caminando no ofrece muchas dificultades. Eso sí, hay que hidratarse bien e ir en el ritmo que a uno le sienta bien. No hay que contagiarse del rápido y furioso que nos puede llegar a acompañar”, aconseja entre risas.

El paseo, como lo concibe Sosa, es una propuesta que se debe hacer en equilibrio físico y mental: conviene buscar un ritmo cómodo que vincule el bienestar del cuerpo con el paisaje natural.

La aventura puede durar entre dos horas y dos horas y media, depende el ritmo de cada persona. En bicicleta, la subida puede durar desde 50 minutos. Sosa, oriundo de San Javier, aconseja hacer el recorrido sobre dos ruedas. “Pese a que la cuesta es corta, sus 12 kilómetros, con un pedaleo que no tiene descanso, es muy buena para el entrenamiento”, comentó.

SERVICIOS

En qué ir
En ómnibus: 118, con el cartel “Pie del Cerro”, cuesta $4. Taxi: desde el centro, cuesta $65 aproximadamente.

Provisiones
En la rotonda hay dos drugstores para comprar bebidas, golosinas, sanguches y artículos varios.

Celulares
La señal es casi constante. En pocas curvas se pierde.

Con cuidado
A la caminata, por el ancho de la banquina, es recomendable hacerla en fila india.

ESTO TE VAS A ENCONTRAR EN EL CAMINO

Rotonda el corte
El paisaje del inicio de la caminata anuncia la frondosidad del paseo. Hasta aquí llegamos en ómnibus.

La magia de la vegetación
En todo el recorrido los árboles ofrecen un carnaval visual. Intermitentemente, las altas copas tapan el cielo. La humedad que generan las plantas también cambia la temperatura.

Comisaría
Una charla con el personal policial puede ser útil para conocer, por ejemplo, un poco más sobre el clima durante el ascenso.

Primera confitería
Aunque está en ruinas, continúa siendo un atractivo. Una de las razones es que la rodea una variada vegetación de un verde muy puro. Fue inaugurada el 22 de mayo de 1938.

La cruz
El punto religioso está construido en una ladera de la montaña. La cruz de madera con el Cristo crucificado tiene a sus pies una placa que reza: “Donado por la señora Lola Zavalía de Campero, 29 de mayo 1939”.

La tumba de Pablo Rojas Paz
Los restos del escritor y periodista tucumano descansan en el segundo mirador del cerro. Rojas Paz describía con una particular devoción los paisajes de Tucumán, incluido el de San Javier. Solía escribir crónicas deportivas con el seudónimo “El Negro de la Tribuna” en un vespertino porteño.

La gruta
La imagen es de la Virgen de Nuestra Señora de Lourdes. Según la referencia, una peregrinación la llevó hasta allí el 11 de febrero de 1959. Cuentan los habitantes de San Javier que fue una iniciativa de los obreros de Vialidad.

Homenaje a la niveladora
Hace muchos años, permitía despejar el césped del camino y mover un poco de ripio suelto. Los mandos eran manuales por lo que el operario debía hacer mucha fuerza. Era tirada por un tractor y, en ocasiones, por varios caballos.

El rulo
Curiosamente, la ruta se construyó desde arriba y desde abajo. Cuando las cuadrillas llegaron al punto donde está el puente, se encontraron con que había un desfasaje en el terreno. La solución llegó gracias al rulo. Las leyendas le ponen algo de terror al paseo: según dicen, una mujer con bozal negro aparece de entre las grietas.

Rotonda de San Javier
Fue renovada hace poco. El final del paseo tiene referencias históricas sobre la construcción de la ruta, distancias y altura sobre el nivel del mar (1.246 metros).

LO BUENO

El paisaje
Es un recreo visual. No puede faltar una buena cámara de fotos.

Señalización
Es buena. Podría estar mejor, sobre todo, para los peatones. Por ejemplo, más referencias de distancia hasta la cumbre.

merenderos
En puntos, algunos panorámicos, hay lugares para descansar.

LO MALO

Peligro
Las ruinas de la Primera Confitería corren peligro de derrumbe. Sería bueno advertir a los visitantes.

Vandalismo
Varios basureros y sitios de descanso están destruidos.

Peatones
Debería haber más comodidades y seguridad para los que suben caminando.

Mantenimiento
Las placas de los monumentos casi no se leen. Un retoque a las leyendas sería de gran ayuda.

El asfalto
Hay irregularidades.
(La Gaceta)

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